
La gastronomía de Francia está considerada como una de las más importantes del mundo. Está caracterizada por su variedad, fruto de la diversidad regional francesa, tanto cultural como de materias primas, pero también por su refinamiento
– Croissant.

El croissant franceses despierta todos los sentidos y resulta genial comenzar el día con un buen broche acompañado de un café au lait. Esos si: cuidado donde te lo vayas a tomas pues, especialmente en París, puede resultarte carísimo un desayuno tan sencillo como este.
– Macarons.

Almendra, clara de huevo y azúcar son los ingredientes necesarios para la elaboración de los famosos macarrones, uno d ellos postres más típicos de Francia, que luego se rellenan de crema. Se trata de una de las comidas francesas más típicas, que entran tanto por la boca como por la vista: se elaboran de diferentes y llamativos colores, echo que contribuye a hacerlos más apetecibles aún. Un verdadero manjar del que disfrutar para matar el gusanillo entre horas, tomándose un café o un te o bien al final de una buena comida francesa.
– Crépes salées et sucrées.

Es un plato tradicional del norte de Francia: Bretaña. Pero ahora, ¡toda Francia degusta estos crÊpes! Puedes hacer una cena como plato principal los crêpes salados (pon dentro lo que te apetezca: setas, carne, salsa de queso…) o como postre crêpes dulces con frutas, helado (¡sí, como oyes!), nutella, mermelada… Entre lo más goloso de la comida francesa típica.
– Pote al fuego.

Otros platos muy comunes en París son el pote al fuego, hecho con carne de buey, puerros, zanahorias, y a veces con pepinillos y mostaza. Hay que mencionar también las sabrosas «omelettes» rellenas, que son tortillas con champiñones, jamón, queso y otros ingredientes en su interior. La chuleta tártara, que es un filete de ternera que se toma condimentada con cebolla, yema de huevo, ketchup, pepinillos y mostaza.